Por ejemplo, en una aplicación móvil, se puede colocar un botón de “cerrar sesión” o “salir” visible en la pantalla de inicio, o mostrar una opción de “finalizado” o “salir” tras terminar una tarea específica. Además, al ofrecer un método sencillo para salir de la aplicación después de que han encontrado la información que buscaban, se evita que los usuarios permanezcan innecesariamente en la app.