Este principio fue descrito por primera vez por Abraham Maslow y Abraham Kaplan. Explica la tendencia de individuos u organizaciones a depender de forma excesiva de cierta herramienta, técnica o método, pasando por alto alternativas mejores. Por ejemplo, si alguien se basa únicamente en herramientas de análisis estadístico y no considera otros enfoques, perderá la oportunidad de probar nuevas perspectivas y soluciones más efectivas para los problemas.