Por ejemplo, si el ícono de una papelera digital se parece a una papelera real, eso es un ejemplo de eskeuomorfismo. Los usuarios, al ver este ícono, pueden entender enseguida qué deben hacer. Además, cuando en una app de lectura se utiliza la animación de pasar páginas, esto también es un caso de eskeuomorfismo. Así, incluso en un entorno digital, los usuarios pueden leer libros con una experiencia similar a la que ya conocen.