El que no lee grandes libros no es más excelente que el que no puede.

Alguien que solo lee periódicos y, en el mejor de los casos, libros de autores contemporáneos, me parece una persona extremadamente miope que desprecia los anteojos. Es totalmente dependiente de los prejuicios y modas de su época, ya que nunca llega a ver ni a oír nada más.